La verdadera Felicidad: La alegría interior

La felicidad que se obtiene de los objetos sensoriales se incrementa y se esfuma con el tiempo. Por ejemplo, cuando el hambre es saciado, hay felicidad por un momento; pero esta felicidad desaparece luego de un tiempo. Esto es así para todos los objetos en el mundo; la alegría derivada de ellos es evanescente.
El hombre, sin embargo, busca bienaventuranza duradera. Él es en realidad la encarnación de la bienaventuranza. La bienaventuranza constituye su verdadero ser y naturaleza. ¿Por qué entonces no la experimenta? Esto es debido a que, al no tener conciencia de su verdadera naturaleza, está obsesionado con el mundo externo y fracasa en experimentar la alegría en su interior. Erróneamente se imagina que la fuente de alegría reside en el mundo exterior.
Sathya Sai Baba

0 Comments:
Post a Comment
<< Home