Swami enseña…HAN VENIDO DESDE LO DIVINO CON AMOR

Swami enseña…
HAN VENIDO DESDE LO DIVINO CON AMOR
El sí mismo individual será siempre el Sí Mismo eterno (Shivam);
Shivam es siempre el Espíritu que reside dentro del individuo;
aquel que es consciente de esta unidad
es, en verdad, el conocedor del Sí Mismo, nadie más.
El ser humano debiera esforzarse siempre por manifestar la excelencia que es su credencial y, ganar, como resultado de esa manifestación, la Divinidad Misma. Cuando se haya ganado, nada más se requiere alcanzar. Cuando se ha logrado la visión de Aquello, no habrá nada más que visualizar. Cuando se ama Aquello, nada más parecerá digno de amor. Todo lo demás sería sólo desechos y polvo. Cuando Aquello se conoce, todo se dará por conocido.
La naturaleza de lo humano es una mezcla de características progresivas y regresivas. La voluntad de renunciar, de compartir, de desechar, es una preciosa virtud. La curiosidad, el ansia por saber, es otra cualidad que debe ser utilizada para conocer la Realidad que aparece como múltiple y momentánea. Este conocimiento se puede lograr, por la Gracia de Dios, cuando la conciencia está purificada. No obstante, cada uno puede explorar la Verdad de Dios sólo hasta el límite de su capacidad – moral, intelectual y mental – y sondear en el misterio. Dios está fuera del alcance hasta de la más audaz imaginación. Annamaacharya, el poeta místico, se dio cuenta de las limitaciones que le imponen a uno sus propias flaquezas, y cantó :
“¿Hasta qué punto Te alcanzamos,
hasta qué punto logramos Tu visión?”
Lo Divino está en cada individuo, mas la realización de uno dependerá de los propios esfuerzos – lo Divino irradiará según el grado de la percepción espiritual de uno.
Dios no puede alcanzarse por el odio, la ira o los celos. Debido a que estas tres malas cualidades están presentes en las gentes, pueden ver en sus rostros las marcas de la infelicidad.
Todos debieran esforzarse por promover su luz y su dicha buscando la unidad con lo Divino. En todo lo que hagan, recuerden la omnipresencia de lo Divino. Todo acto llévenlo a cabo para agradar a Dios, movidos por el amor y no por la obligación. El Señor declara en el Gita, “Habiendo nacido en este mundo transitorio e infeliz, adórenme a Mí”
El misterio Divino es increíblemente maravilloso. No resulta fácil para mortales comunes el comprender estos misterios – la naturaleza de la Divinidad no puede ser descrita ni definida. Está más allá de la explicación. Lo que se requiere es desarrollar fe en lo Divino, contra viento y marea, en la prosperidad y la aflicción. Los rumbos de Dios son gobernados por leyes Cósmicas – ni siquiera lo Divino puede actuar en contra de ellas.
Las gentes de hoy violan el código de la conducta moral, mas lo Divino no puede actuar en contra de Su propio código moral. Es así que, en diferentes ocasiones, Dios espera el momento apropiado para aplicar el código – por ese motivo, no pueden decir que Dios sea impotente o incompetente. Dios es omnipotente, mas eso no significa que pueda actuar arbitrariamente. Actúa según el código cósmico.
Dios es un testigo imparcial – como testigo, Dios reside en el corazón. Esta es la verdad acerca de la omnipresencia de Dios. Él simplemente hace entrega de los frutos de las acciones de cada cual de acuerdo a sus merecimientos. En el caso en que la consecuencia sea desagradable, Dios podría interferir para reducir el dolor, si es correctamente propiciado – posee esa autoridad, esa es Su Divina prerrogativa. Dios puede crear cualquier cosa, proteger cualquier cosa - crea y produce también la disolución.
Lo Divino se llama el Atma. Este Atma que lo infiltra todo es el Testigo Eterno. “Sutil como el átomo, vasto como lo más vasto en la creación, el Atma lo permea todo” reza un poema Telegu. Este rol puede ser ilustrado mediante un simple ejemplo.
Haciendo uso de la luz del sol, diferentes gentes llevan a cabo diferentes actividades. El Sol no es afectado en lo más mínimo ya sea por las buenas o malas acciones que ellas realicen – cada cual será responsable por sus propias acciones. Mas el Sol brilla como testigo de todo lo que sucede. Sin el Sol ninguna de ellas sería posible, mas los actores deberán cosechar las consecuencias de sus respectivas acciones.
En este mundo no se puede tener un Karma (acción) sin un Kartha (actor) – el hechor y el acto vienen juntos. ¿Quién es el hechor? ¿Qué es la acción? ¿Cuál es el fruto de la acción? Sólo cuando se entiendan apropiadamente estos tres aspectos podrá reconocerse el secreto de la creación.
Los científicos han tratado de explicar el misterio de la creación de variadas maneras. Sea lo que fuere que cada cual pueda decir, lo que es percibido por nosotros es el átomo. Las montañas rocosas, las maderas de las forestas, las aguas de los océanos y la carne y huesos de los cuerpos están todos compuestos de átomos. El átomo mismo consiste de partículas mucho más pequeñas que no son visibles para el ojo humano.
OM, el Mantra del Pranava contiene en sí los poderes de Shiva y Shakthi. Estos dos poderes corresponden a lo que los científicos llaman electrón y protón (que están en el átomo) – el protón forma el núcleo y el electrón orbita a gran velocidad en torno al anterior. El Veda describe el fenómeno de diferentes maneras. Ha declarado que Shiva y Shakthi están inextricablemente asociados entre sí – esto corresponde también a la relación entre electrón y protón. Existe también otra partícula llamada neutrón, el que corresponde a lo que el Veda ha llamado Sath. En el lenguaje común, Sath se considera como algo resplandeciente. Esto no es correcto – Sath significa oscuridad. Desde esta oscuridad nace la luz, por ende, la oscuridad es llamada Thamah.
Uno de los significados de ‘Tha’ es ‘néctar’, el otro, es ‘garbha’ (matriz). Esta matriz es considerada por los científicos como ‘espacio’. La segunda sílaba ‘mah’ significa ‘veneno’ o ‘Tiempo’. De este modo, la palabra ‘Thamas’ abarca Espacio y Tiempo, los que son determinantes en el predicamento humano.
¿Cuál es el origen del humano? En un principio existe ‘garbha’ (espacio). En este garbha (matriz o espacio) se origina la vida humana y tiene la forma de una burbuja. Luego toma la forma de un embrión. Al 30º día se convierte en el feto. Al 60º día comienza a tomar forma la cabeza. Al 210º día el feto se mueve con vida y al 240º día se ha formado el cuerpo entero. Al 270º día el niño sale al mundo.
Aunque superficialmente podría parecer que existen diferencias entre los descubrimientos de la ciencia y las declaraciones del Veda, no las hay en esencia – la ciencia no ha descubierto aún muchas de las verdades declaradas por el Veda. (Algunos científicos pueden negar a Dios, mas no se dan cuenta que los poderes del electrón y el protón derivan de lo Divino. Dios puede se llamado por cualquier nombre, mas es uno solo. Hasta los ateos puede que adoren algo sin denominarlo Dios, aunque lo Divino de todos modos se encuentra presente en ello).
Son pocos los buscadores que intentan descifrar los propósitos de Dios, transitar la senda que lleva hasta Él, seguir los ideales que Él ha trazado. En cambio, siguen sus propios instintos y juicios, consiguiendo sólo desdichas y desesperanza como recompensa. No se dan cuenta del sacrilegio que cometen. Proclaman que Dios es su motivador interno y que está presente en todas partes, mas se comportan como si Él estuviera ausente en aquellos sitios donde ellos no quieren que esté. Desperdician un tiempo precioso en áridas discusiones y controversias sobre Dios.
Algunos Sadhakas negocian con Dios. Tratan de utilizar al Señor para resolver sus probemas y prometen adorarle si les trajera prosperidad. A continuación un ejemplo gráfico por la vía de un mito.
Había un leñador que recolectó leña y la acomodó en un pesado atado un día, porque necesitaba algo de dinero extra. Parado en la senda de la floresta esperó por largo tiempo que pasara alguien que le ayudara a poner la carga sobre su cabeza. Reflexionando sobre su trágica pobreza maldijo su destino. Le oró patéticamente a Yama, el Dios de la Muerte, “Por qué me has abandonado. Llévame a tu lado. Termina con esta miserable vida.” En respuesta a su llamado, apareció Yama, “Ven, te llevaré a Mi Reino”, dijo. El leñador le respondió, “No tan rápido, mi amigo… Pero me puedes hacer otro servicio… Por favor levanta este atado y colócalo sobre mi cabeza.”
El tiempo se mueve con la rapidez de un torbellino. La vida humana llega a su fin incluso antes que uno se de cuenta de los deberes personales. Los sentimientos humanos varían de un momento al otro. El humano contemporáneo se ve afligido por innúmeros deseos. Debido a estos infinitos deseos, se ve mentalmente afectado y eso, a su vez, hace que surjan muchas enfermedades corporales. En general el mundo de hoy se ve afligido por siete tipos de dolencias causadas por una enorme red de deseos más o menos colectivos.
1. Negocios sin moralidad. Este es un grave mal que aflige al mundo.
2. Política sin principios.
3. Educación sin carácter.
4. Sustento sin sacrificio.
5. El cosechar sin esfuerzo.
6. Humanidad sin virtud.
7. Devoción sin fe.
¿Cómo se podrá uno liberar de estos males? La mente humana deberá sufrir una transformación – deberá volverse hacia Dios y hacia adentro, y no hacia el mundo y hacia afuera. Para esto el amor es el medio esencial – sólo así podrán tener éxito para elevar el destino humano los intentos en cuanto a la transformación económica, política y social.
Todo se basa en los pensamientos humanos que encuentran expresión en formas externas – un reflejo del ser interno de uno. El Atma es el que activa todos los sentidos humanos.
Para la vida humana, es de suma importancia la mente que está contínuamente ocupada en pensar. Todos los pesares surgen debido al fracaso en entender el funcionamiento de la mente, una mente constantemente ocupada en pensar.
La mente no es una mera entidad física, sino una expresión especial del Atma. En lo concerniente al humano, el Atma es la forma unificada de tres componentes : mente, intelecto y samskara (acciones sagradas) – no se relaciona con el cuerpo, sino que es una expresión de la cualidad indagadora del Atma (Espíritu). Son indescriptibles los poderes de la mente. La velocidad del pensamiento es mayor que cualquier otra cosa en el mundo, mayor que la del viento o la luz. Aunque esté dotado con este inmenso poder es una lástima que el humano sea considerado débil. No existe conexión entre la mente y el corazón físico que es un órgano del cuerpo. La mente es la que manifestaría el Atmashakthi (el poder del Espíritu), si su naturaleza se orientara hacia la verdad espiritual.
El segundo componente es el Buddhi (intelecto), el que se considera generalmente como el Medha-shakthi (poder de la inteligencia). Desde un punto de vista científico ello no es correcto – sin embargo, a nivel de los dichos populares muchas veces se consideran casi como lo mismo. Para la gente comun sin un conocimiento védico, resulta difícil entender esta sutil diferencia. El Buddhi es en realidad el poder de discriminación del Atma. Hay una diferencia vital entre medhashakthi (inteligencia) y Buddhi (el poder de discriminación). En el humano, la inteligencia existe como una entidad física – es el centro del sistema nervioso, como una especie de ‘sala de control’. El Buddhi en tanto, representa un poder superior derivado del Atma. No se relaciona con el cuerpo físico ni con el mundo físico fenoménico. Por su relación con el Atma, tiene atributos divinos.
El tercer componente es el Samskara. Este término se define usualmente como “estilo de vida”, aunque es mucho más que eso. Representa la conducta correcta, basada en la razón y la tradición, encarnando los ‘mores’ [tradiciones, usos, en latín – N. de la T.] de la sociedad, La conducta correcta habrá de estar basada en una indagación sobre qué es transitorio y qué es de valor perdurable en la existencia humana. La mente y el Buddhi han de ser utilizados para determinar qué es y qué no es espiritual. Sólo cuando se obtiene el conocimiento de las verdades eternas a través una tal indagación, puede nuestro comportamiento reflejarse en el Samskara (conducta correcta), lo que representará la divinización de la vida.
Ofrézcanle a Dios un fe inalterable, un Amor puro y desinteresado – esto es muchísimo más valioso que toneladas de erudición y kilómetros de títulos junto al apellido de uno. Pongan esto sobre uno de los platillos de la balanza llamado ‘vida’ y pongan una sola gota de Amor Divino en el otro – la gota superará el peso de los trastos. (Por cierto que hay ocasiones en que una persona dona diez rupias e insiste en que el hecho se publique en destacados titulares en el periódico…)
Amor expansivo, pureza de intención y disposición al sacrificio, son tres criterios para la calidad Sathwica – ellos representan los miembros principales del cuerpo espiritual que requieren de atención. La salud mental y el bienestar espiritual dependen de ellos. A senda del Amor es la senda del Dharma – el Amor resulta en el servicio entusiasta.
El Amor es un don de lo Divino. Deben tratarlo como una propiedad de lo Divino y no como una posesión personal. (Mientras mantengan la sensación de la propiedad personal, no podrán llegar a entender al principio Atmico). Los sentimientos de ‘yo’ y de ‘mío’ representan la base de las dificultades humanas. Es obvio que el apego y la posesividad nunca podrán evitarse, mas debieran establecerse límites para ambos.
Lo humano es sustentado por tres factores : el cuerpo, la mente y la lengua. Las manos representan al cuerpo; los pensamientos representan a la mente y el lenguaje representa a la lengua. El actuar al unísono del cuerpo, la mente y la lengua constituye el Dharma. (Para el Dharma hay muchos enfoques, no obstante una definición como esta hace más fácil entender su esencia). Los pensamientos, las palabras y las acciones debieran estar en armonía – ese es el distintivo de un verdadero ser humano. La verdad básica será válida sin que importe el lugar, la nacionalidad, el idioma o la religión. Es aplicable a todos, en todas partes y en todo momento. Aquellos que observen esta triple pureza serán redimidos – ellos son ‘la sal de la Tierra’.
La totalidad del Cosmos es creación de lo Divino. El Señor declara en el Gita, “El individuo en la Tierra es un fragmento de Mí Eterno Yo Mismo.” El Cosmos está sobrecargado de energía – una energía que no está localizada en un punto del espacio ni del tiempo.
Las ocho manifestaciones de las formas Divinas de acuerdo a los Vedas, son las siguientes :
1. El Agua. Lo Divino está protegiendo a todos los seres vivientes bajo la forma del agua. Se la conoce también bajo el nombre de Jivanam (Vida).
2. El Fuego (Agni). Se debe al fuego el que todo esté iluminado y pueda ser percibido. El mismo fuego se encuentra presente en el humano como el fuego digestivo. Es él el que permite la conversión del alimento que uno consume en sangre, carne, hueso y otros elementos y el sustento del cuerpo. Sin estos siete componentes primarios no podría existir la vida y para todos ellos, Dios representa la base en la forma de Fuego.
3. La Tierra. Todos los seres vivientes florecen sobre la Tierra. Nacimiento y Muerte se producen en la Tierra. El fenómeno de nacer, crecer y morir testifican la manifestación de Dios en la forma de la Tierra.
4. El Aire. Estamos respirando aire en todo momento. Somos sustentados por el oxígeno en el aire. Dios ha de ser reconocido en el proceso de inhalar y exhalar. Lo Divino está dentro de nosotros y está presente en la forma de los Panchabhutas (los cinco elementos básicos).
5. Akasha (espacio). La cualidad distintiva del Akasha es el sabda (sonido) – el Cosmos entero está lleno de ondas sonoras, vibraciones de sonido. (La ciencia moderna cuenta con muchos ejemplos para comprobar esta declaración) El sonido es el medio por el que se conoce a la mayoría de las cosas en el mundo. La Creación misma se originó desde el sonido. El Akasha también está presente en el proceso de respirar.
6. El Sol. Todos los seres vivientes pueden sobrevivir gracias al Sol. La inteligencia humana es un reflejo del resplandor del Sol. La naturaleza inquisitiva del intelecto deriva del Sol.
7. La Luna. El principio de la Luna le confiere tranquilidad al humano. La mente es un reflejo de la Luna. La primordial meta del humano es el lograr la paz mental.
8. Veda Pramanam (la autoridad del Veda). Los Vedas proclaman la Verdad Eterna. Dios quien es la encarnación de la Verdad, aunque es eterno y sin forma, se manifiesta a Sí Mismo en ocho formas en el Cosmos.
(El considerar a lo Divino como sin forma, ha suscitado controversias respecto de este proceso entre algunos estudiosos. La verdad es que no hay objeto en el mundo que no tenga forma – hasta la más minúscula partícula subatómica tiene una forma. Desde nuestro punto de vista, lo Divino no tiene forma cuando Lo consideramos al nivel de la realidad Atmica. En la realidad del Maya, lo que es relativamente real, consideramos a lo Divino como teniendo formas – en otras palabras, lo Divino se ha manifestado como Unidad en diversas formas).
Los seres humanos han venido al planeta Tierra como peregrinos – deberán retornar a su hogar original. Ustedes provienen del Atma y habrán de volver al Atma. Han venido del Brahman (el Sí Mismo Supremo) y habrán de fundirse en el Brahman. Han encarnado como una chispa del Brahman. Deberán convertirse en el Brahman. Puede haber muchos impedimentos en el camino – debieran ignorarlos.
Compilación de Reet de Discursos Vol. 17, cap. 5; Vol. 23, cap. 2; Vol. 28, caps. 5 y 21; Vol. 30, cap. 6)
Namaste - Reet
- - - - - - - - - - - - - - - - -
Traducción de Herta Pfeifer
Santiago, marzo 2006

0 Comments:
Post a Comment
<< Home