Eswarama...La Madre elegida

ESWARAMA
La Madre Elegida
El día 6 de Mayo se recuerda el día del Deceso de Eswarama Rajú, Madre de Bhagavan Sri Sathya Sai Baba.
"En el caso del nacimiento de un Avatar, la Conciencia Cósmica (Dios) decide un rol humano. Elige el tiempo y el lugar, a las personas que han de ser consideradas como sus padres y el útero en el que va a iniciar su carrera como un feto conformado por Su infinita potencia. Yo determiné Mi nacimiento. Yo decidí quien había de ser mi Madre ". Sai Baba
La fecha del 6 de mayo se grabó en la historia como el Día de Eswarama. Es celebrado como culminación de un Festival para Niños que dura una semana y que representa una Festividad mundial. El Instituto Superior de Eswarama en Puttaparthi se levanta como monumento al íntimo afecto de la Madre por los niños y a su deseo de ayudarles a desplegar sus talentos, sus habilidades y su divinidad.
"Este día es el Día de Eswarama. La importancia del Día es que se celebra como el Día de los Niños, un día en que los niños pequeños requieren que se les recuerde el ideal, un día en que ella encarnó un ideal. Nadie puede escaparle a la muerte, mas el objetivo de cada cual debería ser el acordarse, en el momento de la muerte, de lo Divino o el albergar algún pensamiento piadoso o sagrado. La importancia de este Día le es conocida a muchos". Sai Baba
Datos biográficos
Eswarama, la madre elegida por Sathya Sai Baba, ama de casa de aldea, pobre, de edad madura, de corazón lleno de ternura, piadosa y analfabeta; quien dio a luz siete hijos, de los cuales sólo tres sobrevivieron más allá de la adolescencia.
Sathya Narayana, Sai Baba como luego se lo conoce, fue el octavo hijo, al igual que lo fue Sri Krishna.
Eswarama, la madre elegida, un ejemplo de amor, devoción, servicio y sacrificio en el más alto nivel. Nació en una aldea llamada Kolimikuntha, a más de mil millas de Puttaparti, en una granja propiedad de su padre el Señor Suba Rajú, un ardiente devoto del aspecto Eswara de Dios.
Suba Rajú alentado por su gran fe le construye a Eswara un Templo en la aldea. Poco tiempo después tiene una hija mujer, a quien le pone el nombre de Eswarama, es decir el Nombre de Dios más el sufijo femenino; ello auguraba ya su futura gloria. Su nombre significa Madre de Eswara, Madre de Dios.
El traslado de la familia hasta las orillas del Río Chitravati, frente a Puttaparti, se debió a la insistencia de un pariente cercano, quien los persuade de vender las tierras áridas que poseen en Kolimikuntha, lugar inhóspito donde reinaba un clima riguroso y se encontraba rodeado de una espesa selva, en la cual se ocultaban bandidos que hacían peligrar sus vidas. Les ofrecía a cambio un mejor lugar, de tierras fértiles y clima más benigno, además de entregar en casamiento a su hijo mayor, Peda Venkapa, para que fuese esposo de Eswarama.
Se pone en marcha de este modo el Plan Divino.
La familia Rajú emigra y se establece entonces en las riberas del Chitravati, en la margen opuesta a Puttaparti.
Eswarama se casa con Peda Venkapa y como es costumbre en India, la nuera va a vivir a casa de su suegra, quien tenía su casa en Puttaparti. Eswarama sólo contaba con catorce años cuando se instala en dicho hogar; familia de gran fe religiosa, de la cual recibió gran amor.
Es su suegra quien sueña con Sathyanarayana Deva (Dios en Su aspecto Narayana), revelándole el futuro acontecimiento. Ella a su vez, le comunica a Eswarama que no se asuste si algo le ocurre pues es Voluntad de Dios.
Una mañana, Eswarama se dirige hacia el pozo de agua, y mientras sacaba la cristalina agua de él, observa una gran bola de luz azul que rodaba hacia ella, penetrado luego en su cuerpo, momento en el cual pierde la conciencia.
Esta situación fue relatada directamente por Eswarama a pedido de Swami, quien luego de esto dijo: "No fui concebido, fue un milagro, no una concepción".
"La maternidad es el regalo más valioso de Dios. Aún los Avatares debieron Sus advenimientos a Sus Madres. Todos deberíamos rezar por madres sagradas que lleven adelante buenos hijos. Debemos reconocer la supremacía del amor materno, que equivale al amor Divino". Sai Baba
Sobre las madres
"La maternidad es el regalo más valioso de Dios"
"..'Má' es la primera palabra que dice el niño y la última que emite el hombre. La madre le enseña los primeros pasos a los inseguros pies del niño, y con ellos, le hace empezar el largo viaje hacia la liberación.
Todos tienen una madre como origen de su vida y su cuerpo.
La madre es la que alimenta al cuerpo tanto como a la mente; que canta canciones de cuna y muestra imágenes al ojo y al espíritu; enseña los primeros pasos que llevan hacia la meta de la vida, o sea, el conocimiento de sí mismo, la realización del Ser. Le da a todo niño el conocimiento de sus potencialidades y sus limitaciones.
La madre es la Diosa que nos ha dado esta sangre, este cuerpo y esta individualidad y por ello, merece toda la consideración y adoración. Si menospreciamos a la madre jamás podremos prosperar ni llegar a ser buenos en la vida.
Así pues, la madre debe ser fuerte en mente y cuerpo, madura en cultura y carácter, santificada por pensamientos puros y plena de Amor y dedicación.
Las madres deben ser depositarias de desapego, disciplina y devoción.
La madre es el pilar del hogar, de la sociedad, de la Nación y, por lo tanto, de la humanidad misma. Las madres deben conocer el secreto de la paz mental, del silencio interior, del valor espiritual, del contento, que es la mayor riqueza y de la disciplina espiritual, que otorga la alegría duradera.
Ella es la señora de la casa, la primera maestra del niño. Es el primer ejemplo de comportamiento social que el niño ve ante sí y aprende a imitar.
Aseguren el rol de la madre en el hogar, como la sostenedora de los ideales espirituales y, por consiguiente, como el gurú de los hijos. Cada madre debe participar en este esfuerzo: la expansión y manifestación constante de la conciencia de Dios, que se encuentra latente en todo niño.
Las madres deben encargarse directamente de la educación de los hijos durante los primeros años, entregándole de este modo el fertilizante esencial para su desarrollo: el Amor. Ellas mismas deben preparar la comida para el hogar, pues el alimento que es preparado con amor y servido con una sonrisa es mucho más sostenedor y fortalecedor.
Las madres deben asumir esta responsabilidad y no delegarla a las niñeras o institutrices. Por supuesto, las niñeras y las institutrices son diligentes y sinceras. No tengo nada que decir contra ellas. Pero el niño que es criado por una niñera, pierde un fertilizante esencial para su desarrollo: el Amor. Así se niega al niño la más saludable de las vitaminas: el Amor.
No dejen que los cocineros, sirvientes, niñeras y otros realicen el trabajo en el hogar; las mujeres no deben depender de ellos para el cuidado de sus hijos o la atención de sus esposos. Ganar tiempo libre para la meditación, mediante el servicio doméstico, no es un logro espiritual. Hagan todo el trabajo de la casa como actos de adoración a Él; eso es más fructífero que horas de meditación, horas que se habrán ganado por encargar este valioso trabajo a ayudantes a sueldo.
La posición de la madre en el hogar es de autoridad. Deben venerar a la madre que los ha criado con amorosa preocupación y sacrificio. Los hijos deben tocar los pies de su madre cada mañana antes de emprender las tareas diarias, esto generará una atmósfera reverencial en el hogar.
Las buenas madres hacen una buena nación. Las madres son forjadoras de la fortuna o la desventura de una nación. Las madres son las artífices de la dicha o desdicha de una nación, ya que dan forma a las fibras de su Alma. Esas fibras son fortalecidas mediante dos enseñanzas que ellas debe dar: temor al pecado e inclinación a la virtud. Ambas están basadas en la fe en Dios, quien es el motivador interno de todos.
Si quieren saber cuán avanzada está una nación, examinen a sus madres. ¿Están libres de temores y ansiedades, llenas de Amor hacia todos, educadas en la fortaleza y la virtud? Si quieren absorber la gloria de una cultura, observen a las madres meciendo las cunas, alimentando, alentando, enseñando y acariciando a sus bebés. Así como sea la madre, será el progreso de la nación; así como sea la madre, será la bondad de la cultura.
Se dice que el honor y la gloria de un país está en las manos de la mujer. La mujer educada debe utilizar su conocimiento y su talento para criar a sus hijos y convertirlos en patriotas sanos, virtuosos y disciplinados, para que sean útiles al país. Ustedes tienen la gran responsabilidad de la maternidad y del deber de educar a sus hijos, para convertirlos en ciudadanos fuertes y buenos.
Reverencien a la madre como a Dios. La veneración que ofrecen a los pies de su madre es veneración que, puedo asegurarles, llega hasta Mí".
Sai Baba.
ORACIÓN QUE DIARIAMENTE DEBE HACER UNA MADRE
"Gracias, querido Señor, por este servicio que me has asignado: educar a este mensajero de Tu Gloria. Dame la sabiduría, la seriedad y la fe para guiar los pasos de este niño hacia Tus Pies, por las huellas que has dejado en la tierra y en el cielo. Protégeme de la impureza, para que no pueda manchar la pureza del niño. Otórgame la inteligencia para conocerte a Ti en cada gesto de sus manos, en cada sonrisa que centellee en sus labios, en cada latido de su corazón. Déjame que Te adore en este niño, déjame que Te sirva en él como Tú imagen, déjame ser recompensada con Tu Presencia en ésta, Tu propia esencia Divina".
Sai Baba

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