Mensajes de Sai Baba Avatar

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Sunday, May 07, 2006

Swami enseña...EL ESPÍRITU DEBERÁ EMANAR DESDE EL CORAZÓN

Swami enseña…

EL ESPÍRITU DEBERÁ EMANAR DESDE EL CORAZÓN

La máxima : Las piedras de granito se encuentran por todas partes,

pero deben buscar diamantes…

Son bien conocidas las diferencias en credos y prácticas culturales entre las gentes. Aunque puedan ser iguales las condiciones climáticas en las variadas regiones del mundo, los estilos y prácticas del vivir de las gentes, difieren. Esto no es un defecto sino un adorno.

La India es el lugar de nacimiento de los Vedas y de los Sastras, de los Puranas y de la épica que han establecido los principios que en ellos se enuncian para la educación de la persona común. Representa el semillero para la música y otras bellas artes, inspiradas por la noble pasión de consagrar los talentos humanos a la adoración de lo Divino y de comunicar lo suprasensorial. Representa el bastón y el sustento para los místicos y los ascetas, tanto para el adorador intelectual de Dios como del dinámico; es el campo en el cual fuera cultivada y sistematizada la ciencia del Yoga.

(La visión intuitiva del ojo interno altamente sensible de los yogis indios fue capaz de descubrir muchos secretos del Universo y de atisbar hacia el pasado y el futuro tanto como desearan. Un Yogi indio había predicho hace más de cinco mil años atrás que la India se liberaría del yugo de una raza extranjera venida del lejano oeste, en el año Nandha – y la India logró su independencia del dominio occidental en el año de Nandha. El terremoto de Bihar fue predicho acertadamente con dos años de anticipación por los astrólogos indios. Estas predicciones se basan en experiencias de la intuición espiritual.)

El deber de los indios es el de cultivar estas capacidades y el de sembrar las semillas del amor entre las comunidades humanas, para que puedan desarrollarse y llenar el mundo con sus retoños y fragantes flores de tolerancia y respeto. No hay país alguno que pueda representar su rol de manera aislada y sin relación con los demás sobre el escenario mundial - una sola corriente sanguínea circula por todos los miembros del cuerpo; un solo Principio Divino circula por todos los países y pueblos.

La transformación del mundo está ligada a la transformación del individuo. El mundo cambiará cuando cambie el individuo. Tendemos a atribuirle importancia a las formas externas de las instituciones sociales. Ponemos énfasis en las condiciones que prevalecen en las esferas política, económica, social y medioambiental. Los cambios que se produzcan sólo en estas esferas no son suficientes – más esenciales son la transformación mental y la espiritual.

Sea cual sea la educación, la posición o la inteligencia de uno, cada cual deseará dos cosas – el lograr la grandeza y el ser una buena persona. Nadie deseará ser inferior ni despreciado.

(¿Cuál es la diferencia entre una gran persona y una buena persona? La grandeza se basa en atributos mundanos – una gran persona atrae a las gentes. La buena persona busca mantenerse a sí misma por su propio esfuerzo. La gran persona disfruta de muchos lujos y comodidades. La buena persona experimenta la beatitud de lo Divino. La grandeza a menudo va asociada a personas con marcados agrados y desagrados, apegos y odios y que tienen un ego inflado. La bondad se expresa en alegrías puras y servicio desinteresado a otros. La grandeza encierra una cualidad rajasica – la bondad conlleva una cualidad sathwica).

La educación, la riqueza y la fuerza son necesarias para todos – mas el valor de cada una dependerá de la manera en que uno las use. Cuando una buena persona recibe el beneficio de la educación, esta madurará en sabiduría – mas cuando una mala persona recibe educación, es probable que se aficione a las discusiones y termine por contaminar su educación misma. Cuando una buena persona consigue riqueza, la usará para caridad y causas justas. Mas la riqueza en manos de una mala persona promueve la arrogancia y el orgullo y, lleva finalmente a que la persona se hunda. La fuerza en una buena persona le permite ayudar a los débiles y servir a la sociedad. La fuerza en una persona mala la estimula a causarle daño a la gente y a hostilizar a los débiles. Es así que la educación, la riqueza y la fuerza física derivan su valor de la forma en que sean usadas.

Se dice que se adquiere conocimiento cuando uno sigue el método analítico y divide las cosas, los sentimientos y las experiencias en categorías, agradables y desagradables, dañinas y beneficiosas, duraderas y temporales. No obstante, el conocimiento superior unifica, hace que uno tome conciencia del Uno que aparece como muchos, revela la verdad sobre la que se ha sobrepuesto la falsedad. Para descubrir esta verdad, los textos clásicos han establecido dos códigos de disciplina, uno externo y otro interno. El exterior es nishkama-karma (actividad sin apetencias) – una actividad que se emprende como dedicación y adoración, o una actividad que se lleva a cabo con alegría, impulsada por un sentido del deber, sin considerar el beneficio que pueda acarrear ni apego a los frutos que pueda rendir. El interior es dhyana, (la meditación en el esplendor del cual uno no es sino una chispa.) El karma (actividad) ha de ser regulado por el dharma (rectitud) sólo así le hará llegar a uno hasta Brahman (la verdad básica del Universo, incluyéndole a uno mismo).

Los Vedas han declarado, “Tath Twam Asi”, “Aham Brahma-asmi”, “So Ham” (Tu eres Aquello, Yo soy Brahman, Yo soy Él). El primer sutra (aforismo) en los Brahma Sutras declara, “Athhatho Brahma Jignaasa” (entonces, a continuación busca conocer al Brahman). El aforismo védico “So Ham” es confirmado por la inhalación y la exhalación que funciona permanentemente en todos – mas nadie cree en ello. Las gentes creen en las películas, en las novelas, los periódicos y en muchas otras fuentes de información. Mas uno no cree en la verdad del propio Atma (Sí Mismo). Como resultado, el ser humano se está haciendo más débil y está perdiendo humanidad debido a la falta de fe en el propio Sí Mismo.

El Divino Señor cósmico es gobernado por la Verdad. Esa Verdad es gobernada por un Uthama (persona supremamente sabia) – un ser así de noble es la personificación misma de Dios. (No dobleguen, no arrastren, ni transen su autoestima, el respeto de sí mismos. No crean que son este pequeño bulto de cuerpo – son el Atma indestructible, inmortal, de igual naturaleza que la Realidad Absoluta, Brahman mismo).

Todos están ostensiblemente dedicados a la búsqueda de la Verdad, muchos dedicándole su tiempo a Dios. Emprenden peregrinaciones. Mas incluso en estos viajes, no todos ellos concentran sus pensamientos en Dios por algunos momentos. No proceden a una indagación dentro de sí mismos.

Para buscar la Verdad y experimentar a Dios, no existe necesidad obligatoria de viajar a ninguna parte – el ser interior no se purifica por retirarse a una floresta o visitando templos. Alejándose de todas las cosas mundanas, uno debe explorar su propia vida interior – esta es la prescripción de sacrificio que recomiendan los Vedas para alcanzar la inmortalidad.

El renunciar a los deseos no es una virtud que pueda ser adquirida gracias a un mensaje de otros o como resultado del estímulo de alguien. Por muchos libros que lean, discursos que oigan o consejos que reciban, el espíritu de renunciación debe emanar desde el corazón dentro de ustedes. (El padre de Buda, Suddhodana, intentó por todos los medios concebibles evitar que su hijo desarrollara el desapego – pero le fue imposible evitar que Buda renunciara al reino y a la familia para llevar la vida de un asceta.)

La magna fórmula que puede liberar, limpiar y elevar la mente es el nombre de Rama. (Rama, no obstante, no debe ser identificado con el héroe del Ramayana, el divino vástago del Emperador Dasharatha. Fue bautizado como Rama por el Preceptor de la Corte, quien dijo que había elegido el nombre porque significaba “Aquel que agrada”). Rama es el libre Sí Mismo universal que agrada. Por eso se hace referencia al Sí Mismo como Atma-Rama, el Sí Mismo que confiere una alegría sin fin. Rama, el potente sonido místico, nace desde el ombligo y asciende hacia la lengua sobre la cual danza contento.

El realizar el verdadero Sí Mismo de uno es Liberación o Moksha. Esto no significa alcanzar algún estado Divino – la Divinidad está dentro de ustedes. A partir de este aspecto ya no hay necesidad para búsqueda o sadhana alguno. Sea lo que sea que hagan, háganlo como una ofrenda a Dios. No hagan distinción alguna entre ‘mi trabajo’ y ‘el trabajo de Dios’. Cuando establecen divisiones le dan pie a enemistades debido a las diferencias.

Es más esencial la práctica que la mera adquisición de conocimiento. Charles Webster Leadbeater, un influyente escritor teosófico (1847 o 54? – 1934), declaró que la recitación correcta del Mantra Gayatri, con la modulación ortodoxa de la voz, y los acentos más altos, más bajos y los parejos, puede producir una iluminación auténtica y vivenciable, en tanto que la pronunciación incorrecta y los acentos errados tienen por resultado el hacer aún más densa la oscuridad. Por ello, en lugar de ridiculizar las disciplinas de recitados, meditaciones, oraciones, fórmulas de adoración y entonación de mantras, han de ser aceptados sus valores y comprobados sus resultados, confirmándolos con la práctica y el ejercicio.

¿Cómo ha de buscar uno el conocimento del Brahman? Esta búsqueda puede comenzar después que uno haya adquirido el conocimiento del dharma – es decir, después que la etapa del Dharma-Jijnasa (la búsqueda de las eternas leyes del espíritu) se haya completado. ¿Cuándo se ha cumplido con el Dharma Jijnasa? ¿Cuándo se ha dominado el Karma Jijnasa (la discriminadora selección de las actividades)? Aquí hay tres etapas, Karma Jijnasa, Dharma Jijnasa y Brahma Jijnasa (la realización del Uno tras de todo lo ilusorio). Esto significa el progreso del Karma al Dharma y del Dharma a Brahman. El Dharma representa la meta básica de la vida – el Dharma lleva a la integración de pensamiento, palabra y acción.

Al igual que el agua subterránea, lo Divino está en cada cual, recuerden que es el Atma, es decir el Brahman en cada ser. No es mayor en un ser rico o más voluminoso en uno obeso. El sol brilla por igual sobre todos – Su Gracia se derrama por igual sobre todos. Solamente ustedes son los que erigen obstáculos que impiden que los rayos de Su Gracia les entibien.

El Kali Yuga es la era de la discordia. El mundo está enfrentado a peligros debido a las calamidades desatadas por el hombre. Uno de ellos es el adelgazamiento de la capa de Ozono que rodea la Tierra – esto encierra una serie de amenazas para la vida en general : no sólo la humana, sino tambien la vegetal y la animal. La discordia reina por doquier – entre marido y mujer, entre docentes y pupilos, entre países y entre facciones y en todo tipo de relaciones. ¿Cuál es la razón para esta discordia? La ausencia de confianza mutua – ninguno confía en el otro. Como resultado, se ha incrementado el odio y la amargura en los campos social, ético, político, económico y en otros ámbitos. Hay discordia incluso entre los hombres de ciencia. La falta de confianza ha enceguecido a las gentes. Las gentes creen en cosas que no debieran creerse, mas no creen en aquello a lo que debieran darle crédito.

Actualmente la mayor parte del culto y los rituales apuntan a mayores comodidades y un consumo más lujoso del adorador mismo. La devoción ha sido vulgarizada al convertirla en un negocio – te daré tanto, siempre que tu me des otro tanto a cambio. Si aquel santuario promete más, éste es abandonado – y si en el último no consiguieran retornos rápidos, alguna otra parte, alguna otra forma de Dios podría ser más provechosa. Esa es la forma en que las gentes mundanas hacen sus rondas y petitorios. Los aspirantes de hoy tratan al corazón como una ‘calesita’ – van de un ‘Swami’ al otro y se mudan de un ‘sadhana’ al otro. ¿De qué podría servir esta clase de ronda?

En cada humano se encuentra presente la animalidad, la humanidad y la Divinidad. El humano, a diferencia del animal, está dotado de una mente la cual le confiere el Vicharana Shakthi (el poder de inquirir en el cómo y el por qué de las cosas). Esta Divinidad ha de manifestarse desde adentro – ha de ser realizada por esfuerzo propio. El Principio Atmico se basa en una fuente interna.

Las simientes de la búsqueda de la Dicha se encuentran dormidas en el corazón de las gentes – algunos las nutren, algunos las cuidan hasta que brotan. Hay muchos que no han reconocido su existencia – cultivan espinas y cardos, árboles de frutos amargos y feas odiosidades.

El humano no es meramente una criatura regurgitada por la naturaleza en el proceso de una apuesta evolucionaria – el individuo tiene un significado especial, una misión especial, un rol único en su género. El humano es un hijo de la inmortalidad, engastado en el trasfondo de este mundo mortal, en este fuego mortal. La misión del humano es la de sumirse en el Dios del cual ha emergido. El Cielo no es una región supra-terrenal de eterna Primavera – es una experiencia interna, un estado de bienaventuranza suprema.

Existen cuatro clases de templos : uno, Vidyalaya (el Templo del Aprendizaje); dos, Bhojanalaya (el Templo del Alimento); tres, Vaidyalaya (el Templo de la Sanación) y cuatro, Devalaya (el Templo de Dios). Los cuatro son por igual lugares de culto para el humano. Mas, debido a las dolencias en la naturaleza humana, no son todos tratados por igual. Las gentes van al Bhojanalaya (hotel) comen todo lo que se les antoja y salen felices. Van a un Vaidyalaya (hospital), le cuentan de sus dolencias a un médico y reciben los medicamentos recetados – en un hospital no pueden sino pedir un tratamiento médico. Cuando van a un Vidyalaya (institución educacional) deben buscar sólo el conocimiento en los temas que les interesen. Cuando las gentes van a un Devalaya (templo de Dios) no siempre se comportan correctamente – en lugar de concentrar la mente en lo Divino, le permiten a la mente vagar de un lado al otro y pensar sobre inútiles asuntos mundanos. Esto resulta en que las gentes tienden a olvidar que, si se aseguraran la Gracia de Dios, todas las demás cosas se lograrían fácilmente.

La devoción por Dios no es posible de calcular en base a las instituciones que uno haya fundado o ayudado, los templos que haya contruido o renovado, las donaciones que uno haya hecho, ni dependerá del número de veces que uno haya escrito el Nombre de Dios ni del tiempo y la energía que uno haya pasado en adoración del Señor. Todo esto no es en absoluto vital y ni siquiera secundario. La devoción es Amor Divino, no contaminado por traza alguna de deseo por el beneficio que fluye de él ni del fruto o consecuencia de dicho amor. Es un amor que nada sabe de alguna razón particular para su manifestación. Viene a ser de la misma naturaleza del amor del alma por la Supra-Alma; del río por el mar; de la enredadera por el árbol; de la estrella por el cielo; del manantial por las rocas sobre las que fluye. No es como la especia que sólo le presta un estímulo a la lengua y les ayuda a consumir algo más de alimento. Es una actitud invariable, un giro deseable de la mente, que se mantiene firme ya sea frente a la alegría o al pesar. Porque la Bienaventuranza Divina llega a través del conocimiento del Sí Mismo; el Devoto pasa a ser el testigo real.

Krishna Chaitanya fue una vez al templo de Jagannath en Puri. En esa época era un apuesto joven. Se dirigió al Señor Jagannath en estos términos, “¡Oh Señor! Tu no eres meramente Jagannath (el Señor del Mundo) – Tu eres el Señor de todos los mundos, del Cosmos, el Señor de la Vida, el Señor del Espíritu, el Señor de todos los seres corpóreos. Tu puedes lograrlo todo. No te vengo a pedir los poderes del Yoga o fuerza física. Anhelo solamente el poder de Tu Amor. Tu Amor me dará toda la fuerza que necesito – será mi fuerza real.”

De ahí que la única fortaleza que debiéramos anhelar de Dios, será la fuerza del amor. Con esa fuerza se pueden adquirir todos los poderes. Chaitanya declaró que, “El Señor es el residente interno, porque según la propia declaración del Señor, ‘Mi Atma permanece en todos los seres como el Espíritu que reside dentro de ellos’.” Él está presente en todas partes en el Cosmos. Él es eterno. Deben tratar de desarrollar la conciencia de este Divino omnipresente en su corazón. Deberán consultar a su conciencia y averiguar si su devoción es genuina.

(Compilación de Reet de Discursos de Sathya Sai, Vol., 4 cap. 12; Vol. 8, caps. 17 y 18; Vol. 21, caps. 20 y 22; Vol. 26, cap. 11)

Namaste – Reet

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Traducción de Herta Pfeifer,

Santiago, mayo 2006

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